Con frecuencia nos preguntan a los dermatólogos qué dieta seguir para tener una piel sana y joven. Abundan las dietas 'marketing', es decir, modas que no tienen mucho soporte científico. Sofía Loren decía que “todo lo que ves se lo debo a los espaguetis”. No sé si la dieta es capaz de tanto… Pero sí quería compartir con vosotros 10 consejos en relación con la dieta y la piel.

Imagen del rodaje especial Dieta y Piel de 'MasterChef' del año pasado en la Clínica Dermatológica Internacional.
Imagen del rodaje especial Dieta y Piel de 'MasterChef' del año pasado en la Clínica Dermatológica Internacional.

-La dieta dermosaludable no existe

No existe una dieta específica para mejorar la piel. La dieta saludable en general coincide con la dieta 'dermosaludable'.

-No comas nada que tu abuela no reconozca como alimento

Para estar sano y por consiguiente tener una buena piel, hay que intentar comer 'real food', es decir, comida no procesada o preparada. España es el país de Europa que come menos alimentos procesados e Inglaterra es el que más. Los alimentos procesados no son buenos para la salud en general ni para la piel en particular. Una dieta rica en antioxidantes naturales frescos es lo mejor para tener una buena salud y una buena piel. Como sabes, los antioxidantes están en vegetales y frutas fundamentalmente. El mejor cóctel antioxidante para la piel es un buen vaso de gazpacho.

Foto: Unsplash/@wesual.
Foto: Unsplash/@wesual.

-El gluten no es malo para tu piel

Hay personas que son celiacas, es decir, que tienen alergia a la proteína del gluten, que se encuentra en determinados cereales como el trigo, avena, centeno y cebada. Estas personas sí deben evitar el gluten. Pero el 98% de la población no presenta esta alergia, ni tan siquiera intolerancia, por lo que evitar el gluten no aporta ningún beneficio. Ahora abundan los productos 'libres de gluten', pero no necesariamente son más sanos para nuestra salud. Además, muchos de estos productos sin gluten se encuentran en bollos, galletas y alimentos procesados, lo cuales no deben abundar en una dieta sana.

-No olvides tomar vitaminas y oligoelementos

A pesar de que no haya una dieta específica para mejorar la piel, lo cierto es que hay determinadas moléculas que son importantes para mejorar algunas enfermedades cutáneas: la vitamina C cura el escorbuto, la falta de zinc produce eccemas alrededor de la boca en niños, la vitamina B6 (piridoxina) mejora algunos síntomas como 'hormigueos' en manos, la falta de vitamina A produce lesiones en la boca, la vitamina D parece estar implicada en la dermatitis atópica, la falta de hierro produce pérdida de pelo y fragilidad ungueal, etc. Lo importante es que si tomas una dieta saludable, es poco probable que padezcas algún déficit de estas sustancias.

-Malas noticias: una copa de vino al día perjudica la salud y la piel

Recientemente se ha publicado en la prestigiosa revista 'The Lancet' un estudio donde se demuestra que cualquier tipo y cantidad de alcohol es malo para la salud. Ni tan siquiera es beneficiosa la famosa copa de vino al día. Además, el alcohol produce una serie de efectos negativos en la piel. Unos son directos, a través de la formación de 'venitas' y enrojecimientos en la cara, la llamada cuperosis. Otros son indirectos ya que el alcohol impide que se absorban determinadas vitaminas que son necesarias para lucir una piel sana e incluso produce efectos hepáticos que tienen repercusiones a nivel de todo el organismo. A pesar de estos efectos negativos, recuerdo lo que dice un amigo mío al respecto: “Cualquier sensación de felicidad que no proceda del vino es ficticia”. Eso también hay que tenerlo en cuenta…

-Cuidado con las dietas extremas: son malas

Las dietas extremas no son buenas para la piel porque en muchas ocasiones producen deficiencias de nutrientes y vitaminas importantes. Y los cambios de peso radicales producen estrías en la piel y aumentan la flacidez. Ahora está la moda de las dietas paleo, otros aseguran que no hay que tomar fruta porque tiene mucha azúcar, otros hablan de los peligros de los productos lácteos o los alimentos con gluten, etc. Hay mucho 'humo' en todas estas aseveraciones y mucho interés en vender libros sensacionalistas que en ocasiones distorsionan la realidad. Perder peso es fácil con todas ellas ya que se basan en tomar menos calorías durante un tiempo. Lo importante es mantener esa pérdida de peso a través de hábitos. La Universidad de Harvard saca todos los años unas recomendaciones basadas en datos científicos objetivos que todos deberíamos leer, y no prohíbe la fruta, ni los lácteos ni el gluten.

-Algunas vitaminas funcionan en crema también

Por ejemplo, los dermatólogos recomendamos cremas con derivados de la vitamina A (retinol) para prevenir el envejecimiento y tratar el acné, o con vitamina C (ácido ascórbico) para disminuir los radicales libres producidos por el sol, o con vitamina B3 (niacinamida), que es uno de los componentes de moda en las cremas antiedad, o con vitamina B5 (pantenol), que es una conocida hidratante, etc.

Foto: Unspash/@marcosechi.
Foto: Unspash/@marcosechi.

-El té y el café son bebidas muy recomendables

Ambas contienen múltiples antioxidantes con propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas. Se ha demostrado que ambas bebidas previenen el cáncer de piel, tanto melanoma como no melanoma. Parece que el café descafeinado no tiene estas propiedades, por lo que por lo menos durante el día no te pases al descafeinado.

-Sí, ¡existe la dieta antienvejecimiento!

Estudios recientes han demostrado que una dieta rica en vegetales, frutos secos, legumbres, frutas, grasas sanas y cereales integrales, y pobre en comidas procesadas, azúcar y carne roja, puede mejorar nuestra salud en general y nuestra piel en particular, produciendo un potente efecto antiedad activando los genes de la longevidad, según científicos de la Universidad de Harvard.

-Por último: no te olvides de la vitamina R

¿En qué consiste esta vitamina R? Precisamente en no seguir los consejos anteriores. Ser feliz, disfrutar de la vida, produce una serie de efectos saludables en nuestro organismo, y en las personas que nos rodean. Por ello mi última sugerencia es que, si nuestra salud nos lo permite, el 10% de nuestros hábitos debemos centrarlos en adquirir vitamina R, la vitamina relax que consiste en hacer de vez en cuando lo que nos apetezca: beber una copa de buen vino o un buen cóctel, comer una pizza, homenajearnos con un delicioso helado, etc. Si conseguimos que el 90% de nuestros hábitos sean saludables, y de vez en cuando nos relajemos y disfrutemos de esta vitamina R, estoy seguro de que nuestro cerebro, nuestro cuerpo y nuestro entorno lo agradecerán. Por lo tanto, no olvides adquirir esta vitamina periódicamente.

Haz que la calidad de tu piel sea una prioridad. Somos nuestra piel. Por eso es muy importante que estés al día de toda la información actualizada. Aquí la encuentras: en Instagram o en Clínica Dermatológica Internacional.