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Queratosis actínica: el precáncer que debes vigilar siempre
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Dr. Ricardo Ruiz Rodríguez

Nada más profundo que tu piel

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Queratosis actínica: el precáncer que debes vigilar siempre

Tomar el sol produce, muchos años después, la aparición de lesiones premalignas en la piel que, si no se tratan, pueden convertirse en carcinoma. Así se previenen y tratan este tipo de manchas escamosas

Foto: Foto: Unsplash/Ravi Patel.
Foto: Unsplash/Ravi Patel.

La sabiduría popular defiende que "donde entra el aire y el sol no entra el doctor". Este consejo es interesante especialmente en tiempos de covid, pero la realidad es que el sol puede producir en nuestra piel, muchos años después de la exposición al mismo, las llamadas queratosis actínicas, que son precánceres de piel.

¿Qué son las queratosis actínicas?

La piel se divide en tres capas. De más superficial a más profunda son: epidermis, dermis y grasa. Las queratosis actínicas son acúmulos de células malignas en la epidermis, es decir, en la capa más externa de la piel. Cuando afecta a la dermis lo llamamos cáncer de piel (carcinoma o epitelioma).

Estas lesiones aparecen sobre todo en la cara, cuero cabelludo, escote y dorso de manos, es decir, en áreas expuestas. Se manifiestan en la piel como áreas enrojecidas, ásperas a la palpación, a veces como costras que se desprenden, pero vuelven a salir.

¿Quién tiene más riesgo de padecerlas?

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Foto: iStock.

Tienen más posibilidades de padecer queratosis actínicas:

  • Personas que trabajan al aire libre o con mayor exposición al sol
  • Quienes tienen piel, cabello y ojos claros
  • Hombres, sobre todo si el cuero cabelludo está expuesto al sol
  • Personas que se queman con facilidad y no se broncean
  • Pacientes trasplantados en tratamiento inmunosupresor
  • Personas mayores, debido a que el daño solar se acumula con el tiempo

¿Cuándo se convierten en cáncer de piel?

Solo un pequeño porcentaje, alrededor del 20%, de estas queratosis actínicas se convierten en carcinoma espinocelular, que es un tipo de cáncer de piel. Pero muchos carcinomas espinocelulares se originan en una queratosis actínica, por ello hay que tratarlas y eliminarlas. Cuando una queratosis crece de tamaño, sangra o duele puede indicar que se está transformando en un carcinoma, el cual debe ser ya tratado con cirugía.

Foto: Quirófano de la Clínica Dermatológica Internacional. Opinión

¿Cuál es el mejor tratamiento de las queratosis actínicas?

El tratamiento más eficaz de las queratosis es la prevención. Hay que usar un fotoprotector diario, que cubra radiación ultravioleta A y B. Pero más importante que las cremas es la fotoprotección física (gafas de sol, sombreros, ropa, etc). En muchas ocasiones solo la fotoprotección hace que muchas queratosis actínicas desaparezcan.

Es fundamental individualizar cada tratamiento, ya que no es lo mismo tratar una o dos lesiones que todo un cuero cabelludo

Una vez ha aparecido, no hay un solo tratamiento. Los dermatólogos, por lo general, combinamos distintas técnicas. Es fundamental individualizar cada tratamiento según el caso, ya que no es lo mismo tratar una o dos lesiones que todo un cuero cabelludo, ni hay dos pacientes iguales.

Los tratamientos de los que disponemos los dermatólogos para tratar las queratosis actínicas son:

  • Crioterapia: es la técnica que más utilizamos, y la congelación de la lesión elimina las células malignas. Es ideal para lesiones aisladas. Cuanto más tiempo de congelación más eficacia, pero también más riesgo de cicatriz hipocrómica o blanquecina.
  • Terapia fotodinámica: consiste en la aplicación de una crema fotosensibilizante en las lesiones. Tres horas después, activamos el fotosensibilizante con una luz roja especial haciendo que se destruyan las células malignas, respetando las benignas. Hoy, muchas veces, en vez de luz roja empleamos luz de día, es decir, aplicamos la crema con el fotosensibilizante y el paciente tiene que estar al aire libre durante tres horas para que la radiación ultravioleta active el fármaco. La terapia fotodinámica con luz de día produce los mismos resultados que con la lámpara, con menos dolor y menos inflamación. Esta técnica es ideal para tratar amplias zonas de queratosis.
placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.
  • Imiquimod: es un fármaco que se aplica en forma de crema en las lesiones. La crema hay que aplicarla durante semanas y es muy eficaz. El problema es que en ocasiones la inflamación que produce es muy grande y el paciente no puede realizar una vida laboral o social normal durante el tratamiento. Muchas veces produce un cuadro 'gripal' al paciente los primeros días de aplicación de la crema.
  • Diclofenaco: se trata de otro fármaco que también se aplica en forma de crema. Elimina las queratosis e irrita poco, pero es algo menos eficaz que otros tratamientos. Es ideal como terapia de mantenimiento.
  • 5-Fluorouracilo: es el tratamiento clásico de las queratosis actínicas. Se trata de un fármaco quimioterápico que los dermatólogos lo usamos en forma de crema. Es muy útil en el manejo de las queratosis, y probablemente es el tratamiento más eficaz de todos, pero hay que aplicarlo con precaución, ya que irrita bastante.

La importancia de ser constante

Los tratamientos de las queratosis en ocasiones son engorrosos para el paciente, ya que las cremas son incómodas de aplicar, los efectos secundarios son molestos, el tratamiento es demasiado prolongado, a veces son tratamientos caros, etcétera. Los dermatólogos debemos ser conscientes de ello y por ello estamos en la obligación de desarrollar protocolos sencillos, con pocos efectos secundarios y adaptados a las necesidades de cada paciente.

No siempre se curan

Las queratosis actínicas son un proceso crónico, es decir, que muchas veces se tratan, desaparecen, pero vuelven a aparecer en áreas próximas. Esto ocurre por el efecto memoria de la piel: la radiación ultravioleta queda acumulada en la memoria de las células de la piel y aunque se traten unas lesiones aparecen otras nuevas. Por ello aparece el concepto de campo de cancerización, es decir, siempre tener en cuenta que hay que tratar no solo la lesión costrosa o áspera que vemos sino tratar la piel de alrededor que está aparentemente sana.

Foto: Foto: iStock. Opinión

En resumen, si padeces de queratosis actínicas, protégete del sol y acude a tu dermatólogo. El mejor tratamiento es la combinación de tratamientos. Muchas veces te tratarán las lesiones visibles con frío y la piel de alrededor con terapia fotodinámica o con cremas que eliminan esas células malignas. Ninguna monoterapia es altamente eficaz. Y no olvides que si no las tratas pueden degenerar en epiteliomas o carcinomas.

Haz que la calidad de tu piel sea una prioridad. Somos nuestra piel. Por eso es muy importante que estés al día de toda la información actualizada. Aquí la encuentras: en Clínica Dermatológica Internacional y en el Hospital Ruber Internacional.

La sabiduría popular defiende que "donde entra el aire y el sol no entra el doctor". Este consejo es interesante especialmente en tiempos de covid, pero la realidad es que el sol puede producir en nuestra piel, muchos años después de la exposición al mismo, las llamadas queratosis actínicas, que son precánceres de piel.

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