Nuestra sociedad está envejeciendo de forma exponencial, es lo que se conoce como el 'tsunami de plata'. Según datos de la Comisión Europea, más de un 20% de la población tendrá más de 65 años en el 2025. Además, la esperanza de vida ha aumentado más de 30 años en el último siglo y con ello la prevalencia de enfermedades asociadas al envejecimiento. Rara es la semana en la que no aparece alguna noticia sobre un nuevo estudio, un famoso instituto o un reputado investigador profundizando en las causas íntimas del envejecimiento y su posible abordaje.

"La esperanza de vida ha aumentado más de 30 años en el último siglo"

El abordaje del envejecimiento desde el punto de vista médico tiene básicamente tres objetivos: prevenir las enfermedades relacionadas con el propio envejecimiento, envejecer en salud y funcionalidad, y alargar la vida. Los tres están estrechamente relacionados. La acometida del primero tendrá como consecuencia el segundo y probablemente el tercero. Pero existen acciones específicas para cada uno de estos objetivos. Por ejemplo, el control de los niveles de colesterol es una acción de prevención cardiovascular que posiblemente redunde en una mejor calidad y esperanza de vida. El entrenamiento de la capacidad cardiovascular y de la fuerza mejorará nuestra funcionalidad y a la vez nos ayudará a prevenir enfermedades y, está demostrado, vivir más. Pero ¿qué acciones específicas existen para alcanzar directamente el tercer objetivo, el aumento de la longevidad?

Son numerosas las empresas emergentes, 'startups', de biotecnología que se han fundado en los últimos 7 años centradas en la búsqueda del aumento de la esperanza de vida. Algunas de ellas son filiales de corporaciones tan relevantes como Google, Amazon, Paypal u Oracle. Casi todas ellas arrancan con cifras elevadas de financiación, dirigidas por gestores exitosos de distintos sectores (la farmaindustria entre ellos) y en alianza con prestigiosos laboratorios de investigación y universidades. Quizás Calico (California Life Company, filial de Google), que nació en 2013 y ya cuenta con más de 150 empleados y fondos de 1000 millones de dólares, sea la más representativa. Al parecer, la industria de la longevidad será una de las mayores del mundo a medio plazo.

Foto: iStock.
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En este sentido, cada vez se organizan más eventos en los que se reúne a científicos, médicos, inversores y emprendedores para buscar estrategias comunes. Sin ir más lejos, la próxima semana se celebrará la segunda edición del Longevity World Forum en Valencia, un evento en el que participarán investigadores tan relevantes como María Blasco, directora del CNIO; Marcos Serrano, del IRB de Barcelona, o Vicente de Andrés, jefe de investigación básica del CNIC, junto con presidentes y directivos de compañías como Marc Ramis, CEO de Senolytic Therapeutics; Jay Sarkar, CTO de Turn Biotechnologies; o Liz Parrish, la controvertida fundadora y directora ejecutiva de BioViva Science. Pero es que en las mismas fechas se celebra en Londres una jornada con el título 'Investing in the Age of Longevity' ('Invirtiendo en la era de la longevidad'), organizada por Juvenescence, una joven compañía que fue noticia este pasado verano en medios tan poderosos como 'Finantial Times' o 'Wall Street Journal', en los que se anunciaba la obtención de 100 millones de dólares para la búsqueda de tratamientos antienvejecimiento con células madre, tejido linfático o fármacos senolíticos.

La agenda de eventos para el 2020 está repleta, comenzando en febrero con el Longevity Leaders Conference de Londres, segunda edición de un encuentro entre investigadores e inversores en la búsqueda de sinergias para avanzar en el conocimiento de estrategias para alargar la vida libre de enfermedad y la propia vida.

"En 'Finantial Times' o 'Wall Street Journal' se anunciaba la obtención de 100 millones de dólares para buscar tratamientos antienvejecimiento"

Nos preguntaremos: ¿por dónde van los tiros de estas investigaciones? Desde que en 2013 se publicara el artículo 'The Hallmarks of Aging', por autores españoles, las dianas de investigación han quedado definidas. Fármacos senolíticos que limpien nuestro organismo de células senescentes, el abordaje de la autofagia y del acortamiento de los telómeros, fármacos que bloqueen las vías metabólicas anabólicas mTOR vinculadas al envejecimiento o que simulen el efecto de la restricción calórica sin necesidad de pasar hambre. Lo sabe bien la investigadora española Ana María Cuervo, codirectora del Instituto Einstein para la Investigación del Envejecimiento en Nueva York. También hay estrategias vinculadas a la terapia regenerativa con células madre pluripotenciales y a la terapia génica.

O avances en el uso de moléculas tan conocidas como la metformina, la nicotinamida mononucleótido (NMN), o el resveratrol, tal y como aireó recientemente David Sinclair, profesor de biología en Harvard, en su libro 'Lifespan: Why We Age And Why We Don’t Have To' ('Esperanza de vida: por qué envejecemos y por qué no tendríamos que envejecer'). Incluso alguna hormona podría estar en la diana de las estrategias antienvejecimiento. Así se anunció en muchos medios de comunicación hace tan solo unas semanas a raíz de la publicación de un pequeño estudio en la prestigiosa revista 'Aging Cell' en el que se sugiere, por primera vez, que el reloj epigenético del organismo, el que mide la edad biológica de las personas, podría revertirse. En este estudio, nueve hombres sanos de entre 51-65 años tomaron durante 1 año dos hormonas, la dehidroepiandrosterona (DHEA) y la hormona de crecimiento (GH), y el popular fármaco antidiabético metformina. El objetivo del estudio fue investigar si la GH, a través de la restauración del tejido del timo, podría prevenir o revertir los signos de inmunosenescencia (envejecimiento del sistema inmune), con los mínimos efectos adversos posibles. La DHEA y la metformina se administraron para limitar el efecto 'diabetógeno' de la GH.

Foto: iStock.
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El timo es una glándula crucial para el buen funcionamiento del sistema inmunológico; es donde se producen la mayoría de los linfocitos T. Sin embargo, a medida que envejecemos se atrofia, perdiendo parte de su poder para crear y desarrollar estos linfocitos. Este deterioro progresivo del timo, acentuado además por la grasa colindante, es una de las razones por las que con el paso del tiempo nos volvemos cada vez más vulnerables a las enfermedades infecciosas, como la gripe y la neumonía, al cáncer, a las enfermedades cardiovasculares y a la misma muerte. En este sentido, existe evidencia en animales y en humanos con VIH de que la GH estimula la regeneración del timo. Ya en 2003, el Dr. Greg Fahy, investigador principal de este estudio, proporcionó la primera evidencia de que la GH podría revertir parcialmente el deterioro al que es conducido el timo con la edad.

Los resultados respaldaron la viabilidad del objetivo propuesto, pero a su vez pusieron de manifiesto evidencias de que es posible revertir biomarcadores relacionados con el envejecimiento. Así, finalizado el periodo de tratamiento, los participantes habían rejuvenecido su edad biológica un promedio de 2 años y medio. Los resultados hallados sorprendieron incluso al propio equipo investigador, ya que esperaban obtener una desaceleración del reloj, pero no su reversión. Se realizaron resonancias magnéticas para determinar la composición del timo al inicio y al final del estudio, encontrando que la grasa acumulada alrededor de la glándula había sido reemplazada por tejido de timo regenerado en siete participantes. Asimismo, el sistema inmunológico de los sujetos también mostró signos de rejuvenecimiento, signo indicativo de un menor de riesgo para muchas de las enfermedades relacionadas con la edad. Además, el efecto persistió en los participantes que fueron evaluados a los seis meses de finalizar el tratamiento.

No me cabe la menor duda de que en los próximos años seguirán apareciendo estudios y noticias sobre nuevas estrategias que aborden directamente las causas del envejecimiento, más aún, cuando a partir del 2022, la OMS acepte la 'edad avanzada' como una enfermedad en el IDC (clasificación internacional de las enfermedades), lo cual permitirá hacer investigaciones en humanos a gran escala. Tanto es así que hace tan solo un par de semanas el 'New England Journal of Medicine' publicó un artículo en el que la NAM (National Academy of Medicine) de los EEUU presenta subvenciones por 30 millones de dólares para investigaciones en envejecimiento saludable en los próximos 5 años. Como vemos, la ciencia de la longevidad es un verdadero trending topic. Mientras tanto podemos abordar los dos primeros objetivos reseñados al principio de este artículo, prevenir las enfermedades del envejecimiento y envejecer en salud y funcionalidad, mediante los protocolos de la medicina preventiva para el envejecimiento saludable