Los motivos vitales por los que debes tener una buena salud bucodental
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Pablo Sada García-Lomas

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Los motivos vitales por los que debes tener una buena salud bucodental

Muchas personas están preocupadas por la dieta y el ejercicio, pero no atienden adecuadamente sus dientes y encías. Esto puede derivar en patologías como alzhéimer, diabetes y cardiopatías

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El cuidado bucal no es negociable y el mantenimiento bucal integral se ha relacionado con la salud en general. Muchas personas están preocupadas por la dieta y el ejercicio, pero no cuidan adecuadamente sus dientes y encías. Una boca sana conduce a un cuerpo sano, y nunca es demasiado tarde para empezar.

La boca es la ventana de la salud del cuerpo

Al igual que otras áreas del cuerpo, tu boca está llena de bacterias, en su mayoría inofensivas. Cuando las bacterias perjudiciales crecen fuera de control, pueden ocasionar infecciones en las encías y de esta manera la cavidad oral se convierte en un puerto de entrada al torrente sanguíneo, a tus vías digestivas y respiratorias, pasando los microorganismos de esta al sistema respiratorio, provocando la contaminación bacteriana de los pulmones que puede ocasionar neumonías bacterianas.

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Hoy en día, la relación entre la salud bucodental y la repercusión sobre el organismo no solo no se discute, sino que numerosos estudios han demostrado ya que es estrecha. La boca refleja indicios y síntomas, de salud y de enfermedad, incluso algunas enfermedades que afectan al organismo en su conjunto pueden tener su primera manifestación en la cavidad oral. Existe una conexión definitiva entre la enfermedad de las encías y tasas más altas de enfermedades cardiacas, derrames cerebrales, diabetes y más.

Afecciones relacionadas con la salud bucodental

Tu salud bucal puede contribuir a varias enfermedades y afecciones, entre ellas:

  1. Alzhéimer. Según los últimos estudios, el alzhéimer y la salud estarían ligados por una bacteria dañina que afecta a las encías y accede al cerebro. El 96% de pacientes tenían la bacteria Porphyromonas gingivalis, que en el cerebro excreta una enzima dañina tóxica, gingipaína, que genera la destrucción de las neuronas, provocando la pérdida de memoria y degeneración característica del alzhéimer, recogía en 2019 'Science Advances'. Los adultos con pérdida de dientes son más propensos a tener deterioro cognitivo que los que tienen dentadura postiza, por lo que la reposición de dientes podría ser fundamental en la prevención, según apareció en el 2021 en 'The Journal of Post-Acute and Long-Term Care Medicine'.
  2. Diabetes. Las personas que padecen enfermedad periodontal pueden aumentar los niveles de azúcar en la sangre y tienen más dificultades para controlarlos, por lo que pueden presentar con mayor frecuencia diabetes del tipo 2. La enfermedad de las encías es más frecuente y grave en personas que tienen diabetes, pues se trata de pacientes con reducida resistencia del cuerpo a las infecciones.
  3. Cardiopatías como la endocarditis y la enfermedad cardiovascular. La propagación de las bacterias dañinas de la boca al torrente sanguíneo puede provocar adherencias de las mismas a ciertas zonas del corazón provocando la infección del endocardio (revestimiento interno de las cámaras de las válvulas cardiacas). La obstrucción de las arterias debido a la enfermedad cardiaca y los accidentes cerebrovasculares pueden estar relacionados con la inflamación e infecciones provocadas por dichas bacterias.
  4. Neumonía y otras enfermedades respiratorias, provocadas por la migración de las bacterias de la boca a los pulmones.
  5. Complicaciones durante el embarazo y parto. Se ha relacionado la periodontitis con partos prematuros y bajo peso al nacer.
  6. Otras como los trastornos alimentarios, la artritis reumatoide, ciertos tipos de cáncer y trastornos del sistema inmunitario.

El cuidado bucal no es negociable

Normalmente, las defensas naturales del cuerpo y el buen cuidado de la atención médica bucal, como el cepillado diario y el uso de hilo dental, mantienen las bacterias bajo control.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (Who):

  • Se estima que las enfermedades bucodentales afectan a casi 3.500 millones de personas.
  • La periodontitis grave, la que provoca la pérdida de dientes, afecta al 10% de la población mundial.
  • La mayoría de trastornos de salud bucodental son prevenibles y pueden tratarse en sus etapas iniciales.

Ciertas enfermedades inmunodepresoras como el VIH/sida o la diabetes pueden reducir la resistencia del cuerpo a las infecciones, por lo que los problemas de salud oral serán más graves en estos pacientes. Otra enfermedad como la osteoporosis debilita los huesos y está relacionada con la pérdida de hueso periodontal, por tanto, pérdida de dientes. El empeoramiento de la salud bucal se observa a medida que avanza la enfermedad del Alzheimer.

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Además, algunos medicamentos, como los descongestionantes, los antihistamínicos, los analgésicos, los diuréticos y los antidepresivos, pueden reducir el flujo de saliva. La saliva elimina los alimentos y neutraliza los ácidos producidos por las bacterias en la boca, lo que ayuda a protegerte de los microbios que se multiplican y derivan en enfermedad.

La falta de vitaminas, minerales o estados nutricionales deficitarios pueden tener también graves efectos en la salud oral.

Medidas de prevención:

  • Exposición suficiente al flúor, como prevención de las caries, a través de diversas fuentes como el agua potable, la sal, la leche y dentífricos fluorados (este último, de 1.000 a 1.500 ppm, mediante el cepillado con un cepillo de cerdas suaves, dos veces al día).
  • Usar hilo dental todos los días.
  • Usar un enjuague bucal para eliminar partículas de comida después del cepillado y uso del hilo dental.
  • Reemplazo del cepillo de dientes cada tres meses o antes si las cerdas están abiertas o gastadas.
  • Programar chequeos y limpiezas dentales regulares, mínimo dos al año.
  • Fomento de una dieta equilibrada, limitando los alimentos con azúcar agregada, que incluya muchas frutas y hortalizas, y en la que la bebida principal sea el agua.
  • Interrupción del consumo de tabaco en todas sus formas.
  • Reducción del consumo de alcohol.
  • Fomento del uso de un equipo de protección en ciertos deportes de riesgo, así como en los desplazamientos en bicicletas y motocicletas para reducir el riesgo de traumatismos faciales.
  • Consulta inmediatamente a tu especialista si detectas cualquier síntoma que te haga sospechar. Adviértele de los medicamentos que tomas, de los cambios en tu salud general, especialmente si has estado enfermo recientemente y si tienes alguna enfermedad crónica o existen antecedentes familiares. El cuidado de tu salud bucal es una inversión sin duda en tu salud general.
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