Al hilo del consejo kimwani sobre el cuidado del alma y profundizando sobre lo que te comentaba en el paso VIII, titulado 'Cuida tu alma y escucha tu hambre de amor', vamos a profundizar en este artículo en la relación del mindfulness con la espiritualidad.

En el paso VIII, para poder facilitar la comprensión de un tema tan complejo, acuérdate de que utilizamos de forma simplificada el término 'alma' para referirnos a la espiritualidad y consideramos el mindfulness como una de las posibles interfaces del espíritu con nuestra alma, como también lo son la meditación, la oración o la contemplación.

¿Es el mindfulness una religión?

Palabras como 'meditación' o 'atención plena' pueden hacer pensar en el budismo o en prácticas esotéricas realizadas en las cimas de las montañas del Tíbet. Pero la atención plena puede ser tan simple como efectuar algunas respiraciones profundas antes de una reunión importante o traer nuestra plena conciencia a un momento que pasamos con nuestros hijos. El cultivo de esta toma de conciencia compasiva en ese momento nos permite estar presentes con las personas importantes en nuestras vidas, ya que nuestra amable atención es el mejor regalo que les podemos ofrecer.

"El mindfulness se enseña también en hospitales, clínicas, escuelas, bases militares y corporaciones de todo el mundo"

Aunque el mindfulness, inspirado en la meditación tradicional, tiene su origen en las prácticas contemplativas que se remontan a hace miles de años, incluyendo el budismo, el hinduismo, el taoísmo y el estoicismo, algunas de estas son tradiciones religiosas y otras no lo son. Pero la salida del mindfulness de los entornos espirituales (meditación), primero hacia entornos clínicos y terapéuticos y su posterior entrada en las aulas, fábricas, cuarteles y salas de juntas, está haciendo que muchas personas se cuestionen si es o no una religión.

Por otro lado, piensa que prácticamente todas las tradiciones espirituales o religiones tienen prácticas para la contemplación, el silencio atento y el conocimiento directo de la experiencia, como la oración católica, la meditación budista, el sabbat judío o la mística sufí. Pero resulta que la atención plena o mindfulness se enseña hoy en día también en los hospitales, clínicas, escuelas, bases militares y corporaciones de todo el mundo.

Foto: iStock.
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Y piensa que el mindfulness se fundamenta principalmente en la reducción del estrés basado en la atención (MBSR: Mindfulness Based Stress Reduction), desarrollado por Jon Kabat-Zinn, médico de la Universidad de Massachusetts Medical Center, en 1970, considerado el padre del mindfulness. Jon Kabat-Zinn, inspirándose en la meditación budista, creó el programa MBSR para tratar a pacientes que sufrían de dolor crónico y no habían respondido a los tratamientos tradicionales. Desarrolló el MBSR a partir de su conocimiento de la meditación y el yoga, pero despojó por completo al mindfulness de los componentes metafísico y espiritual que pudieran contener estas disciplinas musa. Aunque la meditación budista sigue estando en sus orígenes

El mindfulness es, por tanto, una forma de estar en el mundo. Es estar presente, aquí y ahora. Es una capacidad inherente al ser humano. Es probable que lo hayas experimentado antes, sin saber que estabas en modo mindfulness. Piensa en un momento en el que estabas tan concentrado en una actividad: trabajando, leyendo o haciendo deporte. Piensa cómo todo tu ser se centró en esa actividad. Ese estado de máxima atención es similar a la atención plena o mindfulness.

El mindfulness es también una manera diferente de responder con habilidad a los desafíos de la vida, en vez de reaccionar en base a emociones intensas. El mindfulness nos muestra el camino para conocer mejor los hábitos de nuestra mente y nos permite comprender que una buena parte de nuestro sufrimiento proviene de las historias que nos contamos a nosotros mismos sobre los acontecimientos de nuestra vida. Esta práctica humana de la conciencia compasiva e intencional no requiere creencias dogmáticas o espirituales. Mucha gente en todo el mundo -cristianos, budistas, judíos, musulmanes y ateos - han comenzado a practicar mindfulness en todo el mundo, como una manera de vivir la vida, con menos estrés, aprendiendo a regular sus emociones.

Foto: iStock.
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Sin embargo, ¿la atención plena o mindfulness puede ser una práctica espiritual? Sí, sí tú escoges que sea así. Y si ese es el caso, puedes hacer una práctica espiritual de caminar, la jardinería, el canto, el baile, la lectura y lavar los platos. Piensa por ejemplo en cómo se originó el yoga, una práctica milenaria de las tradiciones de la India, que se convirtieron en parte del hinduismo. Pero tú puedes ir a clases de yoga hoy con un instructor que habla de la búsqueda del centro del corazón y la conexión a la base del ser y de lo divino, con el canto del Ooomm incluido. O bien puedes ir a una clase de yoga en tu gimnasio donde se utilizan pesas y se hace yoga sudando, con música hip-hop. Depende de ti.

Y ¿qué dice la religión católica respecto al mindfulness? Hay dos tendencias. Una conservadora, que reniega del mindfulness, alertando de los peligros inherentes a sus orígenes relacionados con otra religión como es el budismo, y que alerta de los peligros de la rápida penetración del primero y por ende del segundo en la sociedad occidental. Por ejemplo, la autora Susan Brinkmann​, que ha publicado un libro al respecto, 'A Catholic Guide to Mindfulness', representante de la tendencia conservadora, afirma que “la meditación budista se centra en el yo, mientras que la meditación cristiana se centra en Dios”, lo cual, añade, puede implicar peligros para el católico practicante de la atención plena o mindfulness.

Otra tendencia radicalmente opuesta dentro de la Iglesia Católica alaba y promueve las bondades del mindfulness, al reconocer que nos permite estar en estado de atención plena y conectar mejor con nuestra espiritualidad, alma y Dios. Además, algunas actitudes inherentes al mindfulness como el no juzgar, la compasión, la gratitud, la aceptación o la humildad son conceptos muy vinculados al catolicismo.

"Desde mi experiencia personal, la atención plena puede ser un camino para mantener una relación más próxima con Dios"

Otro ejemplo sobre la proximidad entre mindfulness y catolicismo lo puedes encontrar en lo que comentábamos en el paso XII, titulado 'Aprende a tomar de la naturaleza solo lo que necesites con mindfulness de la gratitud', sobre que la gratitud implícita en el mindfulness y en la meditación tradicional supone la nueva alianza entre el hombre y la naturaleza, que refuerza el gran paso que está empezando a dar, de forma silente y sigilosa, nuestra civilización en crisis. Millones de personas en todo el planeta, a través de la meditación y el mindfulness, a título individual, han asumido o están asumiendo la realidad implícita en la gratitud hacia el resto de seres vivos, sin atenerse a la razón, ni al sentido común, sino a ese efecto 'irracional', cuya causalidad está implícita en la práctica de la meditación. ¿Te acuerdas de la pregunta que te hacía en ese artículo? ¿No te sugiere tu irracionalidad que este concepto de la 'unicidad' está muy próximo a lo que predican las religiones monoteístas, incluido el catolicismo, sobre Dios y el origen del universo?

Desde mi experiencia personal, la atención plena puede ser un excelente camino para mantener una relación más próxima con Dios, mediante los diferentes estados contemplativos que se generan con la práctica del mindfulness, que facilitan la conexión con nuestra propia conciencia corporal. Pero, como te decía antes, la relación entre mindfulness y tu espiritualidad depende de ti y solo de ti.

Feliz espiritualidad kimwani.